Tati & Jose en Málaga

Os lo juro, Tati no estaba nerviosa. Al menos no al principio, o eso me dijo ella cuando llegué a su casa para empezar con los preparativos. Se la veía serena y segura, confiada, dispuesta a dejarse llevar y disfrutar del día de principio a fin. Allí estaba sentada, dejándose hacer por los peluqueros y…